Rejuvenecimiento facial con hilos de oro

junio 27, 2008

A partir de los 35 ó 40 años la piel del rostro comienza a sufrir de flacidez, signo evidente de envejecimiento. Esta surge porque la grasa subcutánea, encargada de mantener la estructura facial, se desplaza hacía abajo y se acumula en la parte inferior del rostro, mandíbula y mentón, mientras que la parte superior, pómulos, contorno de ojos, y zona de la nariz y la boca, aparece hundido.

Expertos señalan que “las mujeres, preocupadas por el envejecimiento prematuro y la flacidez, optan por tratamientos poco invasores e indoloros, en lugar de pasar por el quirófano”.

Este procedimiento consiste en la inserción de hilos de oro en una zona superficial de la piel, a modo de malla, ya que estos hilos estimulan el colágeno y la elastina de la piel, encargados de retrasar el envejecimiento, a modo de malla, ya que estos hilos estimulan el colágeno y la elastina de la piel, encargados de retrasar el envejecimiento.

La técnica se ha vuelto muy popular debido a su rapidez y a sus visibles resultados. Además de no quedar cicatrices y ausencia de sangrado mediante la introducción de los hilos. El proceso de recuperación es casi inmediato, quedando en el olvido esos largos periodos de reposo y descanso que seguían luego de una cirugía estética convencional.

Rss Feed Tweeter button Facebook button Digg button Stumbleupon button Youtube button