Es característica la hiperpigmentación determinada por la melatonina en distintas regiones, y la aparición de nevos. Esto constituye también un signo de probabilidad de embarazo.
Aparecen las denominadas vergetures, estrías dérmicas, de color rojo vinoso, producidas por 2 factores: la distensión y la ruptura de la fibra elástica y por la secreción a través de la placenta de cortisol (al igual que ocurre en el sindrome de Cushing). Se plantea que la distensión no es el factor más importante ya que las estrías aparecen en el 4to mes de embarazo, cuando la piel no está demasiado distendida, apareciendo incluso en sectores como los glúteos, y la mama, donde la distensión no es importante. Por lo tanto el factor fundamental en la aparición de las estrías gravídicas no sería el mecánico sino el hormonal, dado por la secreción de cortisol por la placenta. De ahí que la aplicación de cremas tendría poco valor para evitar la aparición de estrías durante el embarazo.
La vasodilatación produce cambios a nivel de las palmas y puede presentarse un eritema similar al encontrado en las enfermedades hepáticas (palmas hepáticas).
El prurito vulvar, muy frecuente, está dado por la distensión y edema que existe a ese nivel y no por infección, si bien puede ser difícil de determinar si el prurito es de causa infecciosa o no, por ejemplo por una micosis cuya aparición se ve favorecida durante el embarazo.
También pueden aparecer Ectasias vasculares múltiples en distintos sectores de la piel, sobre todo en muslos y miembros superiores (MMSS), de los cuáles un 80% retroceden después del embarazo.


